DATOS HISTORICOS 2ª

Autor. Andrés. "Miembro del Equipo-Misterios en la Noche"
Datos obtenidos de la biblioteca publica de Herrera. (Sevilla)


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EL YACIMIENTO IBÉRICO DE ALHONOZ

Este yacimiento se encuentra compartido por los términos municipales
de Herrera y Écija, estando situado a unos 8 km. al norte de Herrera, sobre un
cerro a orillas del Genil, cuya cota máxima alcanza los 242 metros de altitud.
Hoy día, el yacimiento de Alhonoz es conocido no sólo en España sino a nivel
mundial, en cuanto a estudios sobre la cultura ibérica se refiere, gracias a las
distintas campañas de excavaciones llevadas a cabo a partir del año 1973,
por Luis Alberto, a quien desde aquí, como aficionado a estos temas
relacionados con la historia y antigüedades de nuestra tierra, quiero expresarle
mi admiración por ser la única persona que ha sido capaz de interesarse y
trabajar en estos contornos en relación a estos temas; y al cual, lo tengo
catalogado como un auténtico arqueólogo de campo. Gracias a estas
excavaciones efectuadas en Alhonoz, hoy podemos conocer algo sobre las
personas que habitaron este cerro, sus cerámicas, habitáculos, etc.;
aunque considero insuficientes dichas excavaciones y sería necesario
continuarlas en un futuro para poder desvelar al completo su forma de vida
y de qué tipo de ciudad se trataba. Esperamos, que algún día, los organismos
competentes y personas capacitadas en estos temas se vuelvan a interesar en
ello. URBANÍSTICA El yacimiento ibérico de Alhonoz es un recinto fortificado
en cuyo interior se encuentra una gran Acrópolis, de unas 10 hectáreas de
superficie, defendida por unas líneas de murallas de 3.000 metros
aproximadamente de longitud, cuya población se ha ido desparramando por las
cotas más bajas en algunos momentos de expansión demográfica.
Los lienzos de muralla son de estructura ciclópea, construidos a base de
medianas piedras sin ningún tipo de mezcla que las una.

Écija. (Sevilla)

En cuanto al trazado de sus habitáculos, se pueden observar detalles de ellos
a través de la cata realizada en la parte más superior del yacimiento, al ponerse
al descubierto 780 metros cuadrados. En este espacio se han localizado
habitaciones de planta rectangular correspondientes a una serie de viviendas
independientes entre sí, que constan de entre una y tres estancias.
Estas viviendas están edificadas a base de piedras, generalmente, calizas
o areniscas informes que presentan, no obstante, una cara plana en las paredes.
Están unidas con mezcla de barro formando muros con un grosor de
entre 40 centímetros a 1 metro y una anchura aproximada de
unos 60 centímetros, asentándose directamente sobre el suelo sin ningún tipo
de cimentación. Las paredes de estas viviendas estarían formadas de una parte
inferior o zócalo, que es lo que se ha conservado intacto en muchos puntos,
sobre el que se alzaría el muro a base de un tapial, probablemente hecho con
tierra apisonada o barro seco, del que no han dejado ninguna huella. El techo de
estas viviendas habría de ser de ramas, ya que no se han descubierto restos
de ningún material en sus derrumbes. El suelo de las casas es prácticamente
inexistente, colocándose éstas directamente sobre el suelo, aunque en una de
ellas se ha observado una tierra rojiza apisonada, y en otra de ellas, una
especie de empedrado con pequeñas piedras calizas. El acceso a las distintas
habitaciones se hacía a través de una entrada con una anchura aproximada de
un metro, flanqueada generalmente por unas gruesas piedras, sin detectarse
ningún indicio de puertas ni de ningún tipo de inserción de ellas.
Las entradas de las casas presentan una disposición convergente hacia
una calle que está limitada por una línea de piedras de poco resalte entre
las que se han intercalado algunas mayores.

 

Écija. (Sevilla)

En la zona norte de estos habitáculos se han localizado dos aljibes, uno de los
cuales se encuentra perfectamente conservado, con una capacidad próxima
a los 1.000 litros y está parcialmente revestido de cal con objeto de hacerlo
impermeable. Cercano a estos aljibes han aparecido los restos de un molino de
cereal del que se conserva la parte inferior, consistente en un receptáculo
troncocónico invertido, de piedra caliza

LAS CERÁMICAS DE ALHONOZ

Las campañas de excavaciones fueron llevadas a cabo desde los
años 1973 a 1978 con unos resultados muy positivos, dados a conocer por su
excavador en un libro titulado "La Cultura Ibérica del Valle Medio del Genil".
De entre las campañas realizadas destaca la efectuada en 1977, en la cual tuvo
lugar un hallazgo de gran interés. Se trata de la aparición de cerca de seiscientas
piezas de cerámica de diversos tipos, completas e intactas, que se encontraban
apiladas en escasos metros cuadrados. Este conjunto de material cerámico
nos delata la existencia en Alhonoz de un centro de producción o distribución de
cerámicas ibéricas pintadas. La cronología que hace su excavador, de este
conjunto de cerámicas, es entre el año 250 al 200 a.C., y aunque existen
correcciones a estas fechas y a otros datos en publicaciones posteriores por
otros autores, preferimos hacer prevalecer la opinión de su excavador.
El citado conjunto cerámico fue publicado, en un principio, como perteneciente
a un tenderete o centro de distribución de cerámica. Hoy día, su autor me ha
comunicado que casi con toda seguridad se trata, efectivamente, de un
tenderete que se encontraba situado a las puertas o aledaños de un templo
o santuario y que estas cerámicas eran adquiridas en dicho tenderete y eran
servidas como ofrendas en dicho templo. Las características de estas cerámicas,
junto a las que se encuentran en superficie, son semejantes a las de otros
yacimientos similares de esta zona, como son los Castellares,
Camorra de Santaella y otros, aunque en cada uno de ellos se pueden apreciar
algunas características locales como producto del ingenio de sus alfareros.

ESCULTURA EN PIEDRA

Las representaciones artísticas del pueblo íbero tienen como máximo
exponente los objetos estatuarios que se ha ido desenterrando en los últimos
cien años. En lo referente al yacimiento de Alhonoz, éstos, hasta el momento
han sido mínimos. Tan sólo tenemos las referencias de una escultura
antropomorfa aparecida en la década de 1940 y que actualmente se encuentra
en el Museo Parroquial de Santa María de Écija. Se trata de un friso con
guerreros en el que no pasa desapercibido que uno de estos guerreros, el
último del desfile, empuña una falcata y en el brazo izquierdo sostiene
una "caetra" o escudo pequeño y circular. El estado actual de este relieve es
de una fuerte erosión que enmascara el trazado de las figuras. Sus dimensiones
son de 90 x 32 x 26 centímetros y hubo de formar parte, como elemento
decorativo, de una estructura arquitectónica mayor. Otra de las esculturas
aparecidas en Alhonoz es una figura zoomorfa representando la cabeza de un
torito, y que actualmente se encuentra en el reciente Museo Municipal que se
ha inaugurado en Puente Genil. También, podemos incluir entre ellas a una
especie de monolito o estela funeraria que tuve la ocasión de examinar,
in situ, hará unos 25 años y que fue puesto al descubierto por obra del arado.
Se trata de una gran piedra de forma almendrada de aproximadamente un metro
y medio de largo por unos treinta centímetros de anchura, con ambas caras
pulidas, en una de las cuales aparecía una orla resaltada a su alrededor.
La citada piedra desapareció, a los pocos días, de su lugar de origen, sin que
podamos saber su paradero actual, a pesar de las indagaciones que hice en
aquella época con los dueños y personas que labraban aquellas tierras.
Aunque son pocas las representaciones escultóricas aparecidas en Alhonoz,
tengo la opinión de que bajo su Acrópolis soterrada deben de encontrarse
algunas esculturas figurativas semejantes a las aparecidas en las campiñas
santaellanas; si en un futuro prosiguiesen sus
excavaciones, podríamos contemplarlas.

 

Puente Genil. (Córdoba)

OBJETOS DE METAL

Han sido muy numerosos los objetos de metal aparecidos últimamente en
el citado yacimiento, como monedas ibéricas, fíbulas y otros que, por su
abundancia, necesitaríamos mucho para su descripción. Haremos solamente
una mención de lo que creemos más interesante Uno de los objetos metálicos
más curiosos es un exvoto oculado de plata de 12 cm de longitud, aparecido
en la campaña de 1977, dentro de una de las ollas. Está fabricado en una
delgada lámina de plata y repujado hasta darle la forma de un antifaz.
Este objeto ha sido catalogado como los «ojos de Astarté», siendo muy
frecuente en todas las culturas mediterráneas encontrar representaciones de
ojos almendrados como los aparecidos en Alhonoz. Otro de los objetos
aparecidos es una pequeña figurilla de la diosa Minerva. Tiene 7,5 cm de
longitud. Las manos de la figura se han perdido, aunque en la disposición
de los brazos parece apreciarse que sostuviera un escudo en la izquierda y
una lanza en la mano derecha, El tronco se encuentra cubierto
con un "peplo" recogido en la cintura y escotado hasta la altura de los
hombros, y la cabeza se encuentra cubierta con un casco.
Además de lo descrito, ya hemos mencionado anteriormente que han sido
muy numerosos los hallazgos monetales de este yacimiento; correspondiendo
los de mayor antigüedad a la época ibérica y cartaginesa, habiendo aparecido
de esta última, tanto monedas de bronce como de plata, en una zona concreta
situada al norte del yacimiento, así como fuera de éste. Por el contrario las
monedas de menor antigüedad corresponden a la época de la República romana,
perdiéndose en el período de las guerras civiles entre Julio Cesar y Pompeyo.

 

Estepa. (Sevilla)

ESTRATOS DE POBLACIÓN

En los cortes estratigráficos llevados a cabo en las excavaciones de este
yacimiento, se han observado varias fases de población, que arrancan desde el
bronce final hasta la época romana.
La fase 1 se puede datar hacia el siglo VIII antes de J.C, sin descartar que
pueda remontarse incluso hasta la segunda mitad del siglo IX antes de J.C.
En la fase 2 aparecen signos de cerámicas características de las poblaciones
tartésicas, por lo que la población de esta secuencia se puede fechar en el
siglo VII a .C. Los tipos de cerámicas aparecidas en los estratos de la fase 3
nos dicen que su población podría pertenecer a finales del siglo VII ó al VI a.C.
En la fase 4 se encuentran los períodos Orientalizante final y los inicios de la
Iberización. En los estratos de estas fechas, faltan en Alhonoz las cerámicas
fenicias, características de este período, que sin embargo son abundantes en
otros yacimientos. De esta fase 4 es, especialmente interesante, el
almacenamiento de 600 piezas de cerámicas, por cuanto ofrece un variado
repertorio de formas de vajillas ibéricas, y que por el nivel donde se
encontró ese depósito corresponde a mediados del siglo III antes de C.

En la superficie hasta ahora excavada, faltan niveles de los siglos V y IV a.C.
que abarcarían, aproximadamente los años comprendidos entre el 450 y 350 a.C.,
y que deberían de contener cerámicas griegas de época clásica, que por estas
fechas inundan los poblados y necrópolis de toda Andalucía. Por estas razones,
es probable que en esos años Alhonoz se encontrara des-poblado y hasta la
segunda mitad del siglo IV a.C. no se inicie el horizonte propiamente
ibérico de Alhonoz. El final del asentamiento se cubre con la fase 5, de
los siglos II y 1 a.C., donde ya aparecen lucernas republicanas, pero carece de
las terras sigillatas, aunque en la superficie del yacimiento puede verse algún
resto de estas; por lo cual, podemos finalizar la cronología de sus pobladores
al acabar la República o como mucho al comienzo del imperio. Incluimos en este
apartado la aparición en nuestro término de un gran número de hachas de piedra
fabricadas por nuestros antepasados; apareciendo principalmente en el cerro del
castillo de Alhonoz, alrededores de Poyoblanco, Carrizosas, Pozo Antonio, arroyo
del Padrón, arroyo Salado, alrededores del cerro Martos y ribera del río Genil.
Las características de estos objetos aparecidos en nuestro término son las
mismas que para los demás pueblos de la comarca. Las hachas están fabricadas
con cantos rodados a los que se les ha pulido y afilado sólo la punta y algunas
pequeñas zonas laterales. Ninguna de las aparecidas en Herrera presentan bella
factura salvo alguna de muy pequeño tamaño, en la que su propietario se ha
esmerado un poco más en su pulido. La cronología de estos instrumentos es muy
difícil de datar, ya que los descubiertos en nuestro término han aparecido en
fases que abarcan desde la edad del Bronce, periodo Ibérico, e incluso en fases
romanas hasta el siglo 1 antes de C.; lo que nos hace pensar que su uso llegó
hasta ya entrada la época romana. Junto a estos instrumentos suelen aparecer
otras piedras pulimentadas utilizadas como percutores o machacaderas. Sobre las
hachas de piedra existían, en la antigüedad, una serie de creencias y leyendas.

El romano Plinio cuenta que estas piedras eran buscadas por los magos partos,
y los mismos romanos creían que eran cultivadas por las ninfas en las cuevas
donde habitaban. De la Edad Media existen testimonios de autores que cuentan
cómo algunas de estas piedras hablaban, proferían oráculos e incluso sudaban.
Los conocimientos técnicos de esta época hacían pensar que sus antepasados
jamás hubieran necesitado usar utensilios de piedra, creyendo que estas piedras
pulidas eran los mismos "rayos" caídos a la tierra. Como se les creía venidas del
cielo como lluvia eran consideradas como símbolos de la fertilidad. Hoy día, aún,
existen pueblos que colocan estas piedras entre las piernas de las parturientas
para que tengan un parto feliz. San Isidoro de Sevilla también habla de estas
"piedras de rayo" en sus Etimologías. Fue un valenciano, llamado Beuter, quien
en el siglo XVI se atrevió a decir por primera vez que aquellas
piedras eran armas hechas de piedra.

Torre de Écija. (Sevilla)

LA CIUDAD DE ASTAPA

Con este nombre se ha conocido desde la antigüedad unas ruinas de un primitivo
poblado existente en lo que conocemos como Los Castellares, en el término de
Puente Genil y a tan sólo unos escasos 5 km. de Herrera. No debemos confundirla
con Estepa que fue la Ostippo romana. Se trata de un recinto fortificado en el que
se aprecian dos líneas de murallas, siendo aún visible en la base de la muralla
interior, varios silos de grano que a principios de siglo hacían un total de trece.
El recinto sólo dispone de una entrada excavada sobre piedra en la cara Este del
yacimiento. En este yacimiento se hallan representadas todas las culturas desde el
Calcolítico hasta la época árabe, siendo numerosísimos los hallazgos monetales de
todas las épocas aparecidos en los últimos años. Es de destacar la aparición
de numerosas monedas cartaginesas, tanto en plata como en bronce, muchas de las
cuales provienen de cerca del norte de África. En este yacimiento son abundantes
las hachas y percutores o machacaderas de piedra, así como las flechas tipo "palmela",
atribuidas a la época del bronce final. En cuanto a las cerámicas, éstas son
abundantísimas en toda su superficie, existiendo toda la gama de cerámicas ibéricas,
de las que destacan los restos de bonitas cerámicas de bandas y algunos escasos restos
de cerámicas púnicas. En algunas zonas del yacimiento están presentes las terras
sigillatas romanas y las cerámicas vidriadas de época árabe. Necesitaríamos un gran
espacio para poder explicar todo lo que concierne a este yacimiento, por lo que a
continuación expondremos lo más interesante para que el lector pueda conocer
globalmente esta ciudad, cuyas influencias en la antigüedad llegaban,
debido a su cercanía, hasta Herrera.